La importancia de crear un ambiente propio

Crear un ambiente propio o, lo que es lo mismo, un entorno que se adecue a la composición, estilo y forma del edificio, así como a nuestros gustos, es lo que convierte una casa en un verdadero hogar.


En ese sentido tenemos que pensar y tener claro que una casa es una residencia fija, el lugar al que siempre regresamos, así como un entorno familiar que debemos diseñar para satisfacer nuestros requisitos y necesidades.

Y es que la casa se ha convertido en una parte fundamental de nuestra vida, superando la vieja concepción que la definía como el lugar donde asearse, comer y dormir, ya que, aunque estas funciones son importantes nuestra casa también debe ser el lugar donde expresarnos como somos.
Así crear un ambiente propio para nuestro hogar tiene mucho de eso último, de configurar un lugar donde poder expresarnos como somos realmente, donde poder expresar nuestros gustos e intereses y donde poder dar rienda suelta a nuestro estilo personal.

Nuestro hogar es el lugar donde nos relajamos, nos expandimos y nos divertimos con los amigos, pero también puede llegar a ser, en muchos casos, nuestro lugar de trabajo, lo que significa que es necesario incorporar muchas funciones diferentes dentro del plan doméstico básico.


Actualmente y gracias a la creciente oferta de materiales existente, resulta bastante más fácil adecuar nuestro entorno a nuestro propio gusto. Así que, está claro, que nuestra casa y la forma en que está decorada dice mucho de nosotros y nuestra personalidad.

Es por eso que a la hora de crear un ambiente propio, algunas personas pueden seguir un estilo de clara inspiración clásica, mientras que otros buscarán dar realce a los aspectos prácticos y de comodidad. No faltará quien siga alguna tendencia o moda predominante en ese momento.

En definitiva, lo más importante es crear un espacio en el que nos sintamos cómodos. Aunque hay tendencias muy fuertes y modernas que causan gran sensación y ocupan las páginas de las revistas especializadas, influyendo en el sector del interiorismo, no quiere decir que sean las adecuadas para nosotros.

Aunque exista un estilo de este tipo, con esta preponderancia y seguimiento, y que incluso pueda llegar a resultarnos atractivo, debemos ser capaces de modificarlo para adaptarlo totalmente tanto a nuestro espacio como a nuestro estilo de vida.


Llegados a este punto y puestos a crear un ambiente propio para nuestro hogar conviene detenernos, por un momento, a pensar en nuestro estilo de vida y preguntarnos a nosotros mismos cómo y dónde vivimos, ya que de las respuestas dependerán las alternativas disponibles.

Por ejemplo el grado de personalización de un espacio puede variar mucho. En este sentido nuestra habitación puede ser el lugar donde nos expresemos realmente y demos rienda suelta a nuestra creatividad, pero una zona compartida, como puede ser el salón, debería reflejar los gustos y aversiones de todo el que la utiliza.

Cabe pues pensar que podría ser una buena idea para las habitaciones compartidas optar por una decoración neutra a la que se le pueda dar vida con diferentes accesorios, complementarios entre sí, que además reflejen aspectos importantes de la personalidad de quien habita el hogar.

Fotos: stasgroup
Video: empbusel

Comparte y Disfruta!

    Deja tu Comentario

    *