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La figura del decorador de interiores

El decorador, o diseñador de interiores, es una figura a la que los medios de comunicación han dotado de cierto aire desenfadado, poco formal y, en ocasiones, frívolo, calificándolo de una mera cuestión de gusto.

interiorista

Sin embargo, la profesionalidad y creatividad de estos expertos se distingue por encima de la superficialidad. Tal y como nos indica Javier Cobián y Alonso, Decano-Presidente del Colegio Oficial de Decoradores/Diseñadores de Interior de Madrid (COD/DIM), la primera regularización data de 1963, pero la formación preceptiva para la Colegiación Profesional no aparece hasta 1984 con la denominación ‘Diseño de Interiores’. La implantación de estos estudios es una prueba fehaciente de la excepcional normalización que ha alcanzado la decoración.

Como Corporación de Derecho Público, las actividades desarrolladas por el COD/DIM llevan todas el sello del trabajo bien hecho; una exigencia ética que parte de sus Estatutos Oficiales, como en el caso del Colegio Oficial de Decoradores y Diseñadores de Interiores de Baleares (CODIB). Igualmente, la propia Ley de Colegios Oficiales es una garantía de calidad según el del Col·legi de Decoradors i Dissenyadors d’Interiors de Catalunya (CODIC). La representatividad de la profesión queda patente a través de los 23 Colegios Oficiales repartidos por todo el territorio nacional y del Consejo General de Colegios que los agrupa.

Es por ello que, después de más cuarenta años de evolución, Joan M. Aragonés, Presidente del CODIC, admite que estos primeros planes han sido superados. La normativa regula la profesión claramente, pero existen gran cantidad de organismos académicos no oficiales que prometen una inserción rápida en el mercado laboral. Ante este hecho, Pere J. Lorente, Presidente del CODIB, se pronuncia señalando que estas academias “están engañando a los alumnos, ya que no se podrán colegiar y, por consiguiente, no podrán ejercer”.

La actividad del colegiado sigue campos de actuaciones generales, pero desde las diferentes instituciones que nos han dado respuesta se admite la creciente tendencia hacia la especialización. Madrid, Cataluña y Galicia coinciden en señalar las categorías de comercio, hostelería, oficinas y vivienda. En Baleares se añade una corriente relativa al paisajismo. Por otra parte, el CODIC afirma que “hay colegas que se dedican al transporte, espectáculos, al mundo sanitario, etc.”.

Resolver problemas

Poseer la capacidad de adecuar unas necesidades a un espacio y crear ambientes interiores y exteriores marcan el carácter del decorador. En palabras del CODIB, el papel de este especialista es “fundamental a efectos de conseguir una correcta interrelación entre los espacios dados y los usos a conseguir”. Para llevar a cabo esta tarea, lo más importante según Lorente es la capacidad organizativa, mientras que para Concepción Villa Pérez, Gerente del Colexio Oficial de Decoradores e Deseñadores de Interior de Galicia (CODDIG), lo esencial es el sentido común, puesto que “de nada valen los diseños atrevidos si no se consigue la funcionalidad”.

La función de los que más entienden de distribución y perspectiva es “mejorar la calidad de vida del ciudadano”. Desde el CODIB y también desde el CODDIG, insisten en este compromiso de corte social; de igual manera que el COD/DIM, que indicó que debe extenderse a todos los ámbitos: en el hogar, en su puesto de trabajo, en sus lugares de diversión, etc. Además, Cobián y Alonso reveló que “el diseño es un dinamizador que busca soluciones armónicas para los nuevos retos”.

Así pues, el punto de vista del usuario es el cristal a través del que opera el decorador: “ordenar el entorno de las personas para que su uso sea lo más adecuado a la actividad a desarrollar”, afirman desde la institución catalana. Según Villa Pérez: “el diseño a lo largo de la historia ha marcado tendencias y conceptos a la hora de entender la vida para hacerla más agradable”, añadiendo que “el profesional tiene que estar pendiente de infinidad de parámetros para llevar a buen fin el proyecto y que el cliente quede satisfecho con el resultado”.

En el capítulo de ferias, hay que reconocer que el sector no descansa ni un instante. Desde Milán hasta Chicago, pasando por Valencia, Colonia, Frankfurt o Estocolmo, la autoridad del colegio catalán manifiesta que “los profesionales estamos bastante bien informados porque existen ferias de construcción, materiales y tecnología por una parte, y de mobiliario y complementos por otra”. Y es que se trata de citas y salones específicos que “permiten estar al día”, tal y como señalan los decoradores y diseñadores madrileños. Por su parte, el CODDIG asiente que “todas ellas tienen algo que transmitir al profesional”.

Conocimientos y metodología

A la hora de proporcionar a un escenario cotidiano una serie de matices que lo doten de exclusividad, el decorador cuenta con las herramientas específicas para ponerse manos a la obra. El equilibrio entre aptitudes artísticas y una metodología concreta fue puesto de relieve por todos los Colegios Oficiales: “la persona debe ser creativa, con capacidades de investigador, facultades para dominar las artes plásticas, conocedor de los estilos arquitectónicos y una formación humanística para concretar todas estas aptitudes apoyadas por unos sólidos conocimientos técnicos”, comenta Cobián y Alonso del COD/DIM.

En este sentido, la imaginación no lo es todo pero sí que es un primer paso. Así lo confirmó el Presidente del CODIC al cuestionarle acerca de la sensibilidad del decorador: “si diseñar consiste en resolver problemas, en primer lugar deberá ser capaz de detectarlos, en segundo lugar de ordenar los datos aislando debidamente las incógnitas y, finalmente, operando. Resolver es lo más fácil cuando se tiene la información, lo más difícil es descubrir el problema y plantearlo correctamente. ¿Formación, sensibilidad, dotes artísticas…? Sí, pero con formación específica y una gran capacidad de síntesis, la base del diseño”.

El día a día y el contexto que rodea las experiencias del hombre constituyen una única musa a la que se consagra el decorador. “Cuando se poseen los conocimientos precisos de la profesión, la vida misma es la mejor fuente de inspiración”, apunta el Presidente-Decano del COD/DIM, mientras que desde el CODIB señalan como fuentes de inspiración “las distintas culturas, los diferentes estilos y las tendencias actuales”. En ese sentido, el Presidente del CODIC va más allá de las costumbres humanas y admite como principales estímulos la observación y el análisis: “el conocimiento de la sociedad en que se vive y sus cambios previsibles. La cultura con mayúsculas”.

Tendencias y futuro del sector

Lo que los ciudadanos de a pie entendemos por minimalismo no es ni la cuarta parte del universo que supone este término. De tal modo, Aragonés declaró que “el concepto minimalista no es nuevo y es algo más profundo que una cuestión estilística”. Lorente declaró, refiriéndose al conocido menos es más como una moda alejada de nuestro entorno cultural: “ha perdurado porque algunos profesionales poco preparados lo adoptaron por su sencillez y poco compromiso”. En realidad, el minimalismo que se predica actualmente es una moda que preconiza la búsqueda de lo funcional. “El trabajo resultante tiene una permanencia en su uso que debe superar el concepto de moda que es mucho más efímero”, sentenció Cobián y Alonso, cuya opinión fue apoyada por Villa Pérez: “debemos ser prácticos con la aplicación de estilos y no dejarnos guiar por las tendencias solamente”.

Así, las tendencias valen a las modas pero no a la decoración porque “la vivienda no cambia cada año”, anunció Aragonés que vino a desmentir la imagen confusa que tiene el público del decorador cuando se le interroga acerca de cómo decorar una casa: “tal vez por tópico y por ser la función más fácil de imaginar por el público, es lo que siempre y en primer lugar se nos pregunta. Resulta equívoca y actualmente los que realizan esta función acostumbran a ser los estilistas”. El colegiado es un profesional que toma parte en el origen del proceso constructivo: “son proyectos personalizados”, comentan desde el COD/DIM.

El futuro del decorador está ya aquí y atiende al nombre de Arquitectura Interior. Así lo manifiestan Villa y Lorente, declarando el segundo que “actualmente la profesión ha devenido por demanda social en profesionales capacitados que no sólo crean espacios bonitos, sino que son capaces de desarrollar entornos que cumplen con las exigencias de confort, ergonomía, aprovechamiento, barreras arquitectónicas, respeto por el medio ambiente, etc.”. Para reafirmar esta posición, Joan M. Aragonés estima necesaria la colaboración multidisciplinar, sosteniendo que “el gran reto es filtrar y organizar la información para que el profesional pueda tener siempre a mano el producto, la tecnología o la normativa de aplicación adecuada”. La organización en gabinetes formados por profesionales de varias disciplinas es esencial para establecer el proyecto, por lo que los equipos de trabajo deben ser competentes y eficaces.

Agradecimientos:
Colegio Oficial de Decoradores/Diseñadores de Interior de Madrid
Col·legi de Decoradors i Dissenyadors d’Interiors de Catalunya
Colegio Oficial de Decoradores y Diseñadores de Interiores de Baleares
Colexio Oficial de Decoradores e Deseñadores de Interior de Galicia